Espacio
dedicado para la reflexión de la lengua y la literatura desde el enfoque
comunicativo.
Reflexionaremos
a cerca de la mirada de varios autores, con la finalidad de articular con otras
teorías para su mejor implementación en los diferentes marcos socioculturales.
Este
enfoque es un nuevo pensamiento para la
enseñanza y aprendizaje de la lengua y hacer de ella, un instrumento para que
el sujeto desarrolle su comunicación e interaccione con sus pares, lea y escriba según
su contexto.
La literatura por su parte, tiene como objetivo de estudio el desarrollo de
cualidades para el uso de la lengua en diferentes situaciones y contextos.
La sociedad de hoy influye
de manera categórica en la manera de aprender, trabajar, organizar,
interaccionar y comunicarnos. Debemos acoplarnos a los nuevos entornos comunicativos
y educativos como así también virtuales y tecnológicos.
La
aplicación de este enfoque para la enseñanza de la lengua
Para
desandar este enfoque vamos a puntualizar en el capítulo Martha Marín,
Lingüística y Enseñanza de la Lengua, en el cual hace referencia a diferentes enfoques
para la enseñanza de la lengua, aplicados por docentes durante los años 50 y
60.
Esta
autora nos presenta diferentes concepciones de lengua:
La
lengua como entidad forma parte
desde el mismo lenguaje, en lo textual, no cuenta para el enunciado.
Como
disciplina de estudio se
basaba en el vocabulario como aprendizaje de la lengua y sus paradigmas.
La
teoría de estudio por repetición
y estimulo son los aprendizajes.
El
modelo pedagógico tradicional, en los años 60, la enseñanza como proceso era de manera oral, los conocimientos se aplicaba
desde la perspectiva gramatical. El análisis sintáctico eran las actividades
clasificatorias y las prácticas reguladas como concepción de la enseñanza.
Desde
el enfoque estructuralista, se estableció la diferencia entre la lengua de uso
y la lengua como objeto de conocimiento. En las prácticas de enseñanza lo
central era el avance de las competencias lingüísticas, en la función textual se
abandona su objeto de estudio y hace foco en la ejercitación mecánica: estimulo-respuesta.
En
lo comunicacional, exactamente en las competencias de los estudiantes para el mejoramiento,
en lo escolar es el aprendizaje de la lingüística contraponiéndose al
estructuralismo como noción de la lengua como actividad en lo textual y no en
lo oracional. Además en este enfoque, la comunicación verbal forma parte de
otras competencias:
La competencia lingüística: tiene la competencia de reformular y adaptar los enunciados.
La
competencia discursiva: el texto se
adecua a la situación designada.
La
competencia textual: elaboración
de un texto.
La
competencia pragmática: tiene la
capacidad de obtener una cierta meta de intención gracias al texto elaborado.
La
competencia enciclopédica: los
interlocutores intercambian conocimientos y conjunto de saberes particulares.
Los aportes de la
lingüística del texto
La
lingüística del texto lo califica como un proceso. El texto debe estar organizado y planificado por intermedio de mecanismos concretos, convirtiendose en una unidad de enunciación. Se centra en el estudio de la oración y considera el lenguaje como un sistema de signos con valor formal poniendo en primer plano la importancia del discurso y lo influyente del contexto y el entorno cultural en el uso del lenguaje. Esta disciplina contrapone absolutamente el texto y el discurso: Van Dijk
(1977) nos diferencia uno de otro de la siguiente manera: la lingüística del
texto es un producto lingüístico; la lingüística oracional se trata de un texto
contextualizado.
BIBLIOGRAFIA
Marín, Marta, Lingüística y enseñanza de la
lengua, Ed. Aique, Bs. As., 2008